En 1765, el irlandés Richard Hennessy se estableció en la ciudad francesa de Cognac, y en ella instaló una destilería dedicada a producir coñac, elaborado a partir de vino de uva blanca de las cepas cultivadas en aquella zona. Casi dos siglos y medio más tarde, y tras siete generaciones de maestros destiladores, los sucesores de Hennessy continúan produciendo coñacs, reconocidos por su calidad a nivel mundial. Fruto de esta dedicación es el coñac Hennessy Ellipse, una edición exclusiva y limitada a 2.000 unidades. En su elaboración han empleado los siete mejores coñacs de su marca, uno por generación de maestros destiladores, dando lugar a un coñac con un sabor intenso a frutas confitadas y rosas silvestres; y con un aroma a tierra.
La botella ha sido diseñada por Thomas Bastide, diseñador de la cristalería Baccarat.
Leído en: Luxist.